Terminó el receso invernal del Congreso y el Senado argentino vuelve con una semana que puede definir el rumbo económico del gobierno de Javier Milei. Tres frentes simultáneos: audiencias para cubrir pliegos judiciales, el avance del Súper RIGI y el día «D» de la ley de propiedad privada.
Jueces primero. La comisión de Acuerdos, que conduce el libertario riojano Juan Carlos Pagotto, abrirá las sesiones este lunes desde las 14 con 12 postulantes a cargos judiciales en distintos puntos del país. El miércoles habrá una segunda ronda desde las 11. La Casa Rosada ya había desbloqueado decenas de candidaturas, incluyendo ascensos diplomáticos y militares que estaban trabados.
El Súper RIGI entra a comisión. El martes a las 15, un plenario de tres comisiones —Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional y Legislación General— comenzará a analizar el régimen de incentivo para inversiones de más de USD 1.000 millones en industrias y tecnologías de frontera. El texto ya pasó por Diputados con 130 votos, una mayoría más ajustada de lo esperado. Desde La Libertad Avanza deslizaron la idea de un despacho exprés, pero el antecedente de leyes apuradas sin acuerdo previo enfría ese entusiasmo.
La ley de propiedad privada, en cuerda floja. El jueves se reanudará la sesión que quedó en cuarto intermedio. El problema: la iniciativa acumula al menos 16 borradores y sigue sin estabilidad. La última reunión conocida entre la senadora Patricia Bullrich y el ministro Federico Sturzenegger terminó con un supuesto acuerdo sobre el borrador 15 que se evaporó en horas, cuando ya asomaba la versión 16. Se esperan más modificaciones en las próximas 72 horas.
El punto más caliente sigue siendo la venta de tierras a extranjeros. Contra esa cláusula se alinean el kirchnerismo, la izquierda y la propia vicepresidenta Victoria Villarruel. Varios gobernadores exigieron que la decisión quede en manos de cada provincia, pero cuando llegaron las críticas nadie miró a los distritos sino a la Nación. Un laberinto sin salida clara.
Javier Milei partirá el miércoles hacia Colombia, por lo que Villarruel asumirá el Ejecutivo y el oficialista puntano Bartolomé Abdala conducirá la sesión del jueves. El mercado observa de cerca el desenlace.
---
Lo que está sobre la mesa no es menor. El Súper RIGI representa una apuesta concreta por atraer capital privado a gran escala —exactamente el tipo de política que diferencia a este gobierno de sus predecesores redistributivos—. Que avance o se trabe en el Senado enviará una señal directa a quienes evalúan invertir en Argentina.
La ley de propiedad privada, en cambio, ilustra el costo de la improvisación legislativa: 16 borradores, semanas de volteretas y una coalición opositora que crece con cada nueva versión. Que no te lo cuenten como «proceso democrático»: es mala praxis que erosiona la confianza institucional y le regala munición a quienes quieren enterrar la agenda de desregulación antes de que dé frutos.



