El reloj corre. Este martes el Senado vota el último artículo pendiente de la megarreforma tributaria del gobierno de José Antonio Kast. El punto en disputa: la compensación fiscal a los municipios que perderán ingresos por la rebaja de contribuciones a mayores de 65 años.
No alcanza con mayoría simple. La norma modifica la Ley Orgánica sobre Municipalidades. Eso exige 26 votos en sala. Un número que, hasta ayer, no estaba garantizado.
Por eso Kast citó esta tarde a los senadores gremialistas de la UDI al Palacio La Moneda. El objetivo es directo: asegurar esos votos. Así lo confirmó el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri, en radio Pauta. «Hoy día en la noche se juntan los senadores oficialistas con el Presidente de la República en la moneda para afinar esos 26 votos», dijo.
El voto del senador Sergio Gahona (UDI) aparece como determinante. También el de Matías Walker (Demócratas). Ambos han exigido incluir a la región de Coquimbo en la ley de reconstrucción, tras el temporal que azotó la zona hace diez días. Alessandri aseguró que el Ejecutivo les ha explicado que «para reconstrucción no va a faltar un peso».
La oposición, mientras tanto, no descarta presentar un cuarto requerimiento ante el Tribunal Constitucional. De todos modos, la norma de compensación municipal debe pasar obligatoriamente por ese tribunal por su naturaleza orgánica.
El propio Alessandri lanzó una autocrítica pública. Dijo que el gobierno está «perdiendo» la batalla comunicacional. Señaló que falta un «vocero político exclusivo». Y reconoció que el sector está «retrocediendo», en un contexto de baja del Presidente en las encuestas.
Que no te lo cuenten. Lo que está en juego esta noche en La Moneda no es solo un artículo de ley. Es la credibilidad de un gobierno que necesita demostrar que puede gobernar con los suyos. La compensación a los municipios es dinero real que sale del presupuesto central. El mecanismo importa. Los incentivos importan. Y si para aprobar una norma hace falta convocar a los propios senadores oficialistas a última hora, algo en la cadena de mando falló antes. El relato de mayoría sólida se está rajando por dentro.



