Independent Women's Voice, una organización sin fines de lucro, lanzó un anuncio dirigido a uno de los bloques electorales más codiciados por el socialismo democrático en Estados Unidos: las mujeres jóvenes.
El video usa la estética de «Volver al Futuro» para llevar a una joven hasta el año 2050, donde el socialismo ya ganó. El recorrido no es precisamente utópico.
La vivienda es «garantizada», pero el gobierno decide dónde vives. Los víveres son «gratuitos», pero el cupón alcanza para 100 dólares mientras los huevos cuestan 40. Alguien roba el supermercado estatal y no hay a quién llamar: la policía ya no existe. Y si te enfermas, la atención médica es «libre» —con 72 días de espera para ver a un médico.
El mensaje final del video es directo: «Cuidado con la brecha entre las promesas y la realidad».
El anuncio no es pura ficción de laboratorio. La fuente señala que el alcalde demócrata de Nueva York, Mamdani, ya seleccionó el sitio para su primer supermercado administrado por el gobierno, prometiendo precios un 30% por debajo de los competidores. El candidato al Senado de Míchigan El-Sayed corre sobre la plataforma de Medicare para Todos y reconoce que su plan debería hacer «redundantes e innecesarias» las opciones de seguro privado.
La organización Socialistas Democráticos de América (DSA) va más lejos aún en su «Carta Social y Económica de Derechos»: educación gratuita o de costo mínimo más allá de la preparatoria, y una jornada dividida en ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho de «lo que queramos». La DSA argumenta que la «búsqueda de ganancias» del capitalismo impide que los estadounidenses tengan tiempo de ocio adecuado.
La DSA no respondió a la solicitud de comentario sobre si el país retratado en el anuncio refleja su visión de lo que sería Estados Unidos bajo el socialismo en 2050.
Que no te lo cuenten. El patrón es siempre el mismo: primero la promesa de que el Estado lo dará todo gratis, luego la letra chica de que alguien tiene que pagarlo, producirlo y racionarlo. El anuncio de Independent Women's Voice no inventa escenarios: toma las políticas ya anunciadas por candidatos reales y las proyecta hasta su conclusión lógica. Eso es lo que incomoda al progresismo institucional, no el tono del video.
La libre empresa no es perfecta. Pero es el único sistema que ha demostrado reducir el costo de los huevos sin que un burócrata decida en qué barrio vives.



