Desde que la Corte Suprema anuló Roe v. Wade, el Partido Republicano lleva años sin saber cómo hablar de aborto. El presidente Trump ha preferido esquivar el tema, apoyándose en los logros de su primer mandato. Mientras tanto, los grupos pro-aborto aseguran que la cuestión será la llave del éxito demócrata en las elecciones de medio término.
Pero hay un grupo que no está de acuerdo — y tiene datos.
En un memo obtenido en exclusiva por The Daily Wire, SBA Pro-Life America urge a los candidatos republicanos a ir a la ofensiva. La estrategia: obligar a los demócratas a defender su apoyo al aborto tardío, incluso en el tercer trimestre, incluso cuando el bebé es viable fuera del útero.
«Cada mensaje de alto rendimiento destaca el apoyo del candidato demócrata al aborto electivo tardío», escribió Marjorie Dannenfelser, presidenta de SBA Pro-Life America, en una carta enviada a candidatos republicanos a finales de agosto.
Los números respaldan la apuesta. SBA encargó a Evolving Strategies un sondeo mediante ensayos controlados aleatorios en carreras del Senado y gubernatoriales en Iowa. El mensaje de «ataque» —señalar el apoyo demócrata al aborto tardío electivo— fue el más efectivo: desplazó el margen republicano 3.3 puntos en la carrera por la gobernación y 4.4 puntos en la del Senado.
Cuando ese mensaje se combinó con el apoyo del candidato pro-vida a «límites gestacionales razonables con excepciones», el movimiento fue aún mayor: entre 5.3 y 6.6 puntos. En una prueba con hispanos de Texas, el mensaje movió 3.7 puntos en carreras de la Cámara y 6.6 en el Senado.
«En 2024, un desplazamiento de cuatro puntos para los republicanos habría significado una mayoría de 57 escaños en el Senado», apunta Dannenfelser.
El contexto legislativo le da munición al argumento. Massachusetts acaba de convertirse en el estado número 12 en permitir abortos en cualquier punto del embarazo, incluso cuando madre y bebé están sanos — una política legal en apenas siete países del mundo. Y según el memo, «casi todos los demócratas en el Congreso han copatrocinado o votado por legislación que legalizaría el aborto electivo tardío en todos los estados».
El problema para los demócratas es que su propia base no los acompaña del todo: «menos de la mitad de sus votantes apoya esa postura», señala Dannenfelser.
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Aquí está el punto que la clase política republicana no debería ignorar: el aborto tardío no es un tema de nicho. Es una grieta real en el bloque demócrata, y los datos de SBA lo confirman con metodología rigurosa. El relato de que «el aborto siempre beneficia a la izquierda» se sostiene solo si los republicanos se quedan callados o se ponen a la defensiva.
La doble vara es evidente: los mismos medios que califican de «extremista» cualquier límite al aborto raramente preguntan a los candidatos demócratas si apoyan terminar un embarazo en el octavo mes de un bebé sano. Obligarlos a responder esa pregunta en público — eso sí es estrategia electoral. Que no te lo cuenten.



