El gobernador de Illinois, Pritzker, publicó el lunes por la noche un video en X donde aparece posando con el texto «Governor-maxxing». El clip declaraba: «Cuando estás en un concurso de aura farming y tu oponente es J.B.». «Aura farming» es la jerga de internet para describir a alguien que actúa con frialdad y confianza para acumular prestigio invisible.
El resultado fue el opuesto al buscado.
La respuesta viral más contundente no vino de un rival político, sino de los propios usuarios que enumeraron el verdadero historial del gobernador: «Property-tax-maxxing», «Gas-tax-hike-maxxing», «Pension-debt-maxxing» y «Fiscal-instability-maxxing», entre otros. La lista siguió: alzas automáticas de impuestos, incrementos en peajes, crecimiento del gasto estatal. Todo documentado, todo firmado por Pritzker.
Matt Van Swol, ex científico nuclear del Departamento de Energía de Estados Unidos, fue más directo: «Esto es literalmente lo que ocurre en las calles de Chicago cada noche. Eres una broma. Todo es falso, no te importa nada».
El contexto importa. Pritzker está construyendo su candidatura presidencial para 2028 y, según las fuentes, figura en cifras de un solo dígito entre los posibles candidatos demócratas. En abril hizo titulares al clamar por «protestas masivas» y «disrupción» en una cena en New Hampshire, y previamente comparó a la administración entrante con la Europa de los años treinta.
Mientras tanto, en casa, la franquicia de los Chicago Bears estudia mudarse a Indiana después de que Pritzker se negara a otorgar alivio fiscal para retenerla. El gobernador declaró que no usaría dinero público para equipos de multimillonarios —una postura que choca con el hecho, reportado en las fuentes, de que su administración subestimó en 1.600 millones de dólares el costo de la atención médica estatal para inmigrantes ilegales—. A eso se suman los mapas electorales partidistas que firmó tras prometer vetarlos, y los confinamientos por COVID-19 que amenazaron a dueños de pequeños negocios con cárcel.
Esto es lo que pasa cuando la burocracia intenta comprar credibilidad con memes: la internet tiene memoria y los contribuyentes, facturas. Pritzker no «cultivó aura»; cultivó el ridículo. Y lo más revelador no es el video torpe, sino que un gobernador con ese historial fiscal crea que el problema de imagen se resuelve con jerga de TikTok. La casta siempre prefiere el relato al resultado. Que no te lo cuenten.



