Un ex-asesor republicano cruzó la línea partidaria. Jacob Smith, quien durante cinco años se desempeñó como director legislativo adjunto y asesor de política del senador John Cornyn (R-TX), se unió a la campaña del candidato demócrata al Senado de Texas James Talarico como director adjunto de política.
Smith no llega en silencio. En un comunicado de prensa, apuntó directamente al candidato republicano Ken Paxton: «He trabajado para republicanos como el senador Cornyn durante toda mi carrera, pero este año estoy orgulloso de unirme a la campaña de James Talarico». Y agregó que Paxton «es el político más corrupto y oportunista de Texas, que vendería el futuro de la gente al mayor contribuyente con tal de aferrarse al poder».
Cornyn respondió en X sin mayor drama. Citando la cobertura del periodista John C. Moritz, del Austin American-Statesman, el senador escribió: «Solo en los países autoritarios alguien más decide dónde trabajas. No en Texas». Y remató con un consejo para los preocupados: «Canalicen su energía en ampliar el alcance republicano hacia una coalición de votantes, no solo hacia los ya convencidos».
Según NOTUS, Smith también trabajó en el Comité de Ciencia de la Cámara para el representante Frank Lucas (R-Oklahoma) y fue asesor legislativo del senador Roger Wicker (R-Mississippi).
El perfil de Talarico, sin embargo, dista mucho del de sus nuevos aliados republicanos. El candidato demócrata se ha opuesto a las restricciones sobre la participación transgénero en el deporte, declaró que «Dios es no binario» y, ante la reacción republicana, respondió que el país está enfocado «en el 1% equivocado». También ha criticado la política fronteriza del gobernador Greg Abbott. En materia fiscal, propone derogar las exenciones tributarias incluidas en el One Big Beautiful Bill del presidente Donald Trump y redistribuir esos recursos como un «recorte fiscal por costo de vida», además de subir el salario mínimo y cancelar deuda médica.
Paxton, por su parte, propone deducciones fiscales para salud y vivienda: 25.000 dólares por gastos médicos de bolsillo, 50.000 para compradores de primera vivienda y 50.000 en pagos iniciales para quienes cambien de hogar.
Que no te lo cuenten. La incorporación de Smith es una jugada táctica clásica: un candidato con posiciones de izquierda dura necesita credenciales de centro para competir en Texas. Pero el ángulo bipartidista no cambia el programa: derogar exenciones fiscales aprobadas por el Congreso, cancelar deuda médica y subir el salario mínimo son políticas que amplían el aparato estatal y reducen los incentivos del sector privado. La libre empresa no cambia de color porque quien la ataca traiga un currículum republicano bajo el brazo.



