El relato se cayó solo. Terry Moran, ex corresponsal senior de ABC News, admitió públicamente lo que millones de televidentes ya sospechaban: la cadena es una institución liberal.
La confesión llegó en el podcast «The Fifth Column», cuando el co-presentador Michael C. Moynihan le preguntó sin rodeos si ABC News era una institución liberal. «Sí», respondió Moran. «Pero creo que, como gran parte de los medios principales, se debe a la falta de diversidad de puntos de vista. Ese fue uno de los problemas al cubrir a Trump. Nadie había votado por él».
Moran no se quedó ahí. Según sus propias palabras, llegó a circular mensajes internos con el argumento de que la cadena debía ser justa con Trump. El resultado: solo ingenieros y algún productor ocasional le agradecieron el gesto. El resto de la redacción, silencio.
La salida de Moran de ABC no fue voluntaria. La cadena decidió no renovar su contrato tras un post que el propio corresponsal borró después, en el que describía a Trump y al subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Miller, como «odiadores de clase mundial». ABC lo calificó de «violación clara de sus políticas» y reafirmó su compromiso con la imparcialidad — el mismo compromiso que Moran acaba de desmentir desde adentro.
Un empleado de ABC que habló con Fox News Digital tras la salida de Moran confirmó que el veterano periodista había chocado internamente con colegas de línea liberal, aunque añadió que el post «no dejó otra alternativa» a la cadena.
«Es simplemente triste», dijo la fuente. «Triste para él, un colega de larga data, buen tipo, hombre de familia… Desafortunado, pero no había alternativa, especialmente en estos tiempos».
Que no te lo cuenten. Lo que Moran describe no es un accidente editorial ni el sesgo inconsciente de un par de reporteros: es la consecuencia lógica de una burbuja ideológica institucionalizada. Cuando nadie en una redacción ha votado por el candidato que ganó la presidencia, la cobertura no informa — adoctrina. El ciudadano que paga el cable, compra el periódico o hace clic en el banner financia, sin saberlo, una maquinaria que lo trata como un extraterrestre.
La doble vara es perfecta: ABC despide al único corresponsal que pedía equidad y reafirma su «compromiso con la imparcialidad». El aparato mediático progresista no necesita censura externa; se autoregula expulsando a quienes se atreven a pedir que se cubra a la mitad del país.



