La doble vara no descansa. La representante Laura Gillen (D-NY) publicó comunicados de prensa presumiendo haber «asegurado» 250.000 dólares para el Departamento de Bomberos de Floral Park y otros 250.000 para la Biblioteca Pública de Franklin Square. El problema: el proyecto de ley que liberó esos fondos fue aprobado en febrero sin su voto favorable.
Los registros de votación del Congreso lo confirman. Gillen votó contra el paquete de asignaciones consolidadas que finalmente se convirtió en ley. Sí había respaldado una versión anterior del mismo proyecto en enero del año pasado, pero esa versión murió cuando los senadores demócratas la bloquearon —en protesta por disposiciones del Departamento de Seguridad Nacional relacionadas con agentes de control migratorio fallecidos—, lo que desencadenó un cierre parcial del gobierno.
El equipo de Gillen defiende su postura: la congresista ayudó a la biblioteca y al cuerpo de bomberos a preparar sus solicitudes y trabajó para abrirles camino en el proceso de asignaciones presupuestarias. «Cuando Floral Park pidió ayuda para financiar un camión de bomberos, me puse a trabajar», declaró en un comunicado.
Su rival republicana, Jeanine Driscoll, no le concedió el beneficio de la duda. «Laura Gillen —otra vez— se atribuye fondos por los que votó NO. Esta vez es la Biblioteca de Franklin Square. Deja de mentir, Laura. No tiene vergüenza», escribió Driscoll.
No es la primera vez. El año pasado, según informó The New York Post, Gillen ya se había adjudicado crédito por casi un millón de dólares en fondos federales para combate de incendios provenientes de otro paquete presupuestario que también había rechazado.
El fenómeno no es exclusivo de un partido. Durante la administración Biden, los demócratas criticaron a republicanos como la representante Nancy Mace (R-SC) por celebrar proyectos financiados con la ley de infraestructura bipartidista o la Ley de Reducción de la Inflación, ambas rechazadas por ella.
Pero la repetición importa. Contrafuego lo dice sin rodeos: votar contra un gasto y luego reclamar la medalla cuando el dinero llega de todas formas no es gestión, es oportunismo. El contribuyente que financia ese camión de bomberos merece saber quién realmente lo aprobó y quién solo apareció en la foto. Gillen ganó un escaño rojo en 2024; si quiere conservarlo, necesita algo más sólido que comunicados de prensa que los registros de votación desmienten solos.
Que no te lo cuenten.


