Un oficial de la policía de San José fue baleado el martes por la tarde, desencadenando un operativo de gran escala que involucró a agentes del departamento local y alguaciles del condado de Santa Clara.
El tiroteo fue reportado a las 12:31 p.m. cerca de Lick Avenue y Goodyear Street, según la policía. El oficial fue trasladado de urgencia al Valley Medical Center para recibir tratamiento.
Una fuerte presencia policial se registró también cerca de Almaden Avenue y Floyd Street, donde agentes de San José y diputados del sheriff del condado de Santa Clara fueron vistos con armas desenfundadas. La policía universitaria pudo haber participado igualmente en el operativo.
Testigos declararon a NBC que vieron a un individuo en el suelo y expresaron preocupación de que un sospechoso pudiera haberse atrincherado en las inmediaciones. La policía no confirmó esos reportes.
A las 8 p.m. del martes, las autoridades aún no habían revelado el estado de salud del oficial ni si algún sospechoso había resultado herido o detenido. El alcalde de San José, Matt Mahan, demócrata, tenía previsto visitar al oficial herido en el hospital, según informó su oficina. El tiroteo continuaba bajo investigación al cierre de la noche.
---
California lleva años exportando un modelo: reducir presencia policial, vaciar cárceles, desfinanciar la seguridad pública y llamarle «justicia». El resultado no es abstracto: es un oficial en una cama de hospital y un sospechoso que, a ocho horas del disparo, seguía sin estar entre rejas.
Que no te lo cuenten. Cada vez que la burocracia progresista recorta recursos a los cuerpos de seguridad o suaviza las consecuencias del crimen, el costo lo pagan los agentes con su integridad física y los ciudadanos con su seguridad. El relato de que más Estado regulador y menos policía produce comunidades más seguras se cae solo, una vez más, en las calles de San José.



