La doble vara tiene nombre y apellido: Pelosi.
La ex presidenta de la Cámara de Representantes compareció este martes en el evento «The California Agenda: Sacramento Summit» de Politico y lanzó una acusación directa contra el entorno de Joe Biden. «Quienes sí sabían deberían haber actuado con esa información. Quien fuera», declaró. Según Pelosi, el personal culpaba a la familia y la familia culpaba al personal.
El problema es el registro.
El autor Chris Whipple documenta en su libro de 2025 Uncharted que Pelosi le dijo a un amigo que quedó «sorprendida por cuánto había envejecido el presidente» cuando Biden le entregó una distinción en una ceremonia en la Casa Blanca en mayo de 2024. «No era el mismo Joe Biden», la cita Whipple.
Un mes después de esa ceremonia, el Wall Street Journal publicó —más de tres semanas antes del debate— un reportaje en el que más de 45 legisladores y asesores, tanto republicanos como demócratas, describían a un presidente que hablaba tan bajo que los participantes en reuniones no lograban entenderlo, que no parecía conocer las políticas vigentes y que dependía de sus asesores para responder preguntas directas. La reacción de Pelosi fue publicar en X que el artículo era un «hit piece» que «ignoraba el testimonio de los demócratas».
Ahora, ante Politico, insiste: «Cuando piensas en el debate y lo triste que fue, eso es realmente cuando nos enteramos».
Sobre su papel en la salida de Biden de la carrera, Pelosi aseguró que lo que se ha escrito «realmente no ocurrió así» y que solo le dijo al presidente que cuestionaba las encuestas de su campaña. También negó haberle pedido directamente que se retirara. Sin embargo, el 10 de julio de 2024, en una aparición en Morning Joe —descrito como el programa favorito del presidente—, se negó a respaldar su candidatura y declaró: «Es decisión del presidente si va a postularse».
En ese momento, según la propia Pelosi, el 72% de los estadounidenses consideraba que Biden no debía presentarse a la reelección.
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Que no te lo cuenten. Lo que vemos aquí no es un ajuste de cuentas tardío: es la arquitectura del encubrimiento derrumbándose sobre sus propios arquitectos. Pelosi estuvo en la sala, vio al presidente, y eligió callar mientras atacaba a quienes informaban lo que ella misma había observado.
El relato se cayó solo. La burocracia del Partido Demócrata protegió el poder antes que al país, y ahora sus figuras se señalan mutuamente para ver quién carga con el costo histórico. El ciudadano que pagó cuatro años de ese aparato merece algo más que una guerra de memorias entre Washington insiders.



