El legislador estatal demócrata James Talarico, candidato al Senado de EE.UU. por Texas, prometió frenar los operativos migratorios del ICE y empujar una reforma migratoria integral si llega al Congreso. Lo dijo en una entrevista con Telemundo, un día después de reunirse en Houston con la familia de Lorenzo Salgado Araujo y visitar su memorial junto a uno de sus hijos.
Salgado Araujo era un trabajador de la construcción de origen mexicano que vivió 35 años en Estados Unidos. Murió tras recibir un disparo de un agente del ICE el 7 de julio. Talarico destacó que envió a sus tres hijos a la universidad: el mayor es docente de escuela pública, el segundo es ingeniero y el menor aún estudia. «Vivió y encarnó el sueño americano», afirmó el candidato.
Talarico calificó a Salgado Araujo de «vecino» y «texano» y reclamó proteger a la población extranjera. Sostuvo que hay que detener a los «hombres enmascarados, en vehículos sin identificación», a quienes acusó de «asesinar a los vecinos en las calles». Si llega al Senado, dijo, buscará que el ICE responda por sus acciones.
El demócrata no ahorró críticas hacia su propio partido: afirmó que la administración Biden provocó «caos» en la frontera sur y en las comunidades fronterizas. Sobre la administración Trump, según la fuente, aseguró que envía agentes con el rostro cubierto y vehículos sin identificación.
Talarico compite contra Ken Paxton, fiscal general de Texas y candidato republicano. Consideró que una victoria suya produciría «un terremoto» político y generaría el impulso para aprobar una reforma migratoria con vía hacia la ciudadanía. Condicionó esa posibilidad a la participación electoral y advirtió que «están jugando» con las inscripciones, por lo que pidió a los ciudadanos revisar su registro y acudir a votar en otoño.
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Que no te lo cuenten. Talarico construye su campaña sobre un caso trágico y real, pero su propuesta de fondo es la de siempre: más vías hacia la ciudadanía, menos rendición de cuentas en la frontera. El relato del «sueño americano» es poderoso, y nadie niega la historia de Salgado Araujo. Pero convertir cada operativo migratorio en un crimen y cada agente en un villano enmascarado no es política migratoria: es demagogia electoral con fecha de vencimiento. Texas merece el debate serio que Talarico dice querer y que su retórica impide.



