Un juez del Circuito del condado de Cole, Daniel Green, aprobó el miércoles los nuevos distritos del Congreso federal en Missouri, diseñados con ventaja republicana, y rechazó el intento de someter el mapa a un referéndum estatal en noviembre.
La decisión es una victoria para los republicanos que buscan conservar su ajustada mayoría en la Cámara de Representantes. Pero los opositores ya anunciaron apelación ante la Corte Suprema de Missouri.
El mapa y sus consecuencias
Los nuevos distritos ya se usaron en las primarias de agosto. Ese mismo día, el secretario de Estado republicano Denny Hoskins rechazó una petición con miles de firmas que buscaba forzar el referéndum, argumentando que la Constitución de Missouri no permite someter la redistritación del Congreso a ese mecanismo.
El juez Green coincidió: «La Constitución de Missouri no ofrece ninguna declaración —y menos una clara— que reasigne la autoridad sobre la redistritación del Congreso desde la Asamblea General hacia un proceso de referéndum».
El mapa revisado apunta directamente al representante demócrata Emanuel Cleaver, de Kansas City. El diseño reasigna porciones de esa ciudad a dos distritos vecinos controlados por republicanos, y estira el 5.° Distrito hacia zonas rurales de mayoría republicana. Según una estimación de The Associated Press, aproximadamente el 59% de sus votantes son nuevos en ese distrito.
El senador estatal Rick Brattin ganó la primaria republicana en el distrito reconfigurado. Cleaver no tuvo oponente en la primaria demócrata.
Richard von Glahn, director ejecutivo de People Not Politicians, que demandó para llevar el mapa a las urnas, advirtió que el condado de Cole «no es la decisión final».
El contexto nacional
Missouri fue el segundo estado, tras Texas, en responder al llamado del presidente Trump para que los estados liderados por republicanos redibujaran sus mapas electorales antes de las elecciones de medio término. En total, los republicanos esperan ganar hasta 16 escaños adicionales gracias a nuevos mapas en ocho estados: Texas, Missouri, Carolina del Norte, Ohio, Florida, Tennessee, Luisiana y Alabama. Los demócratas, cuyo contraataque enfrentó varios reveses, calculan ganar hasta seis escaños adicionales en California y Utah.
Si el esfuerzo dará los frutos esperados es otra pregunta. El partido del presidente históricamente pierde escaños en las elecciones de medio término, y los índices de aprobación de Trump podrían representar un obstáculo adicional para los candidatos republicanos.
La lectura de Contrafuego
Lo que está en juego aquí no es solo geometría electoral: es quién controla la Cámara y, con ella, el presupuesto federal. La redistritación es una herramienta legal, usada por ambos partidos desde siempre; que los demócratas la llamen ahora «antidemocrática» es, otra vez, la doble vara.
El caso llegará a la Corte Suprema estatal. Hasta entonces, el mapa corre. Y Cleaver, que durante décadas representó un distrito diseñado a su medida, tendrá que ganar votos en terreno que ya no le pertenece.



