El senador Barreto, del Partido Conservador, asistirá al Congreso de la República con un brazalete electrónico del Inpec. La Corte Suprema de Justicia le impuso la medida mientras avanza la investigación en su contra. El cargo: presunto tráfico de influencias de servidor público e interés indebido en la celebración de contratos.
Según la fuente, Barreto estaría vinculado al llamado caso Marionetas 2.0. La justicia lo describe como una continuación del entramado liderado por el fallecido exsenador liberal Castaño. Esa red, entre 2020 y 2022, acordó desviar contratos de obras públicas a cambio de sobornos. Castaño murió en prisión en 2023.
En esta réplica, varios congresistas y funcionarios habrían intervenido ilegalmente en la asignación de recursos del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social (DPS) y de la empresa estatal Proyecta. La Fiscalía sostiene que un contratista llamado Ospina Rosales, presunto «beneficiario» de Barreto, habría concertado con el senador y con el entonces subdirector del DPS, García, el direccionamiento de múltiples contratos. Ospina Rosales fue acusado de beneficiarse de cuatro contratos en el Tolima durante 2022.
La Corte no ordenó prisión preventiva. Pero Barreto deberá pagar una caución de 40 millones de pesos. Además, tiene prohibición total de contacto con testigos del proceso.
El caso ya tiene condena firme. El exsenador del Centro Democrático Ramírez fue condenado a 23 años de prisión en marzo de este año. Según la fuente, habría direccionado 13 contratos en Quindío y Tolima por un valor de 24.606 millones de pesos. También son investigados el exfuncionario del DPS García Jacquier y el exgerente de Proyecta, Herrera Correa.
Barreto, además, enfrenta otro proceso desde octubre de 2021. La Corte le abrió indagación por presunta falsedad en documento privado y fraude procesal. Al parecer, no habría reportado ante el Consejo Nacional Electoral una donación de 20 millones de pesos para financiar su campaña al Senado en el periodo 2018-2022.
Que no te lo cuenten. Esto es dinero público. Recursos destinados a la paz y a obras regionales, según la propia investigación judicial, presuntamente convertidos en botín repartido entre congresistas y funcionarios del aparato estatal. El brazalete en la muñeca de un senador en pleno ejercicio no es un detalle anecdótico: es la imagen exacta de cómo funciona la burocracia cuando nadie la frena. El relato de que la corrupción es monopolio de un solo partido se cayó solo. Marionetas 2.0 tiene fichas del Partido Conservador, del Centro Democrático y del DPS. La casta no tiene color. Tiene contratos.



